
Para descubrir el subsuelo porteño.
En Mayo del 2005 se pone en marcha el programa "Historias bajo las baldosas", para recorrer los túneles
Comprende visitas guiadas, concursos y material para trabajar en las escuelas
Los visitantes descubren lo que sobrevive debajo de la ciudad y qué ayudó a construir su identidad
En la piel se percibe rápidamente el cambio de temperatura. Unos cuantos grados menos que el sol de la superficie. El olor a humedad es intenso. Tan fuerte que, más que respirarse, se siente. La vista nos transporta en el tiempo a una ciudad por la que ninguno de nosotros caminó. La curiosidad y el misterio se agrandan a cada paso por el Zanjón de Granados, un laberinto de túneles centenarios que sobrevive bajo las calles del barrio porteño de San Telmo.
Es que Buenos Aires abre sus entrañas. Deja que conozcamos su pasado, que buceemos en su intimidad y sintamos su historia. El programa "Historias bajo las baldosas" busca que los habitantes de la ciudad conozcan la transformación urbana, a través de las distintas huellas que fue dejando el pasado en nuestras calles.
Se trata de un proyecto interdisciplinario de la Secretaría de Cultura porteña, a través de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, con el aporte de otras áreas del gobierno porteño y de distintas instituciones. Su objetivo es revelar lo que está oculto debajo de Buenos Aires y ayudó a construir la identidad colectiva porteña.
El programa desarrolla múltiples actividades y esta semana comenzó el ciclo de visitas guiadas para alumnos y visitantes por el subsuelo de la ciudad.
Galerías, túneles, museos bajo tierra y depósitos de agua ayudan a reconstruir la vida de los porteños de hace décadas y más décadas. LA NACION participó de una visita guiada por dos "perlitas" del recorrido: Michelangelo y el Zanjón de Granados.
Los túneles del hospital Braulio Moyano son otro imán para aventureros urbanos. Hace falta armarse de cuidado y no perderse: el hospital tiene más de 30 hectáreas. Lugares bajo tierra abundan en la ciudad, como la Aduana Taylor, los túneles de la Manzana de las Luces, el museo bajo tierra de la Escuela Técnica Otto Krause o la Planta de Agua San Martín. También hay una larga lista de sitios arqueológicos visitables, como la Casa del Mirador, en Hipólito Yrigoyen 3450, o donde estaba La Panadería (hoy Roof)), en Costa Rica 4001.
"Historias bajo las baldosas" tiene cuatro años de existencia. "Lo importante es que creció cualitativa y cuantitativamente -explicó la subsecretaria de Patrimonio Cultural porteña, la arquitecta Silvia Fajre-. Fuimos buscando la mayor adaptación a las escuelas y buscando cada vez más participación de la gente."
No sólo se trata de informar, se quiere atraer y concienciar a los porteños sobre el inmenso valor que persiste bajo el asfalto.
Sólo el año pasado unas 7000 personas participaron del programa, que realiza un profundo trabajo con las escuelas.
"Todo esto permite entender a la ciudad como algo dinámico, en cuya transformación van quedando huellas del pasado", señaló Fajre.
"Tocar" la historia
La tanguería Michelangelo, en Balcarce 433, encierra los restos de un viejo almacén colonial. La excavación arqueológica que echó luz sobre las costumbres del siglo XVIII dejó abierta la puerta. Y hoy puede visitarse ese antiguo depósito que funcionaba a metros del río, cuando una de las salidas del puerto estaba a la altura de la calle Venezuela.
"Acá se encontraron una moneda de plata de 1600 y hasta un molar humano", contó el arqueólogo y guía profesional, Marcelo Weissel. "La idea es que grandes y chicos «toquen» la historia, que puedan saber cómo era la ciudad vieja", agregó.
No desconoce el misterio que provocan los túneles entre los visitantes, sea cual sea la edad que éstos tengan. "El zanjón estaba sobre el límite sur de la primera Buenos Aires, en 1580. Un curso de agua estacionario llenaba el zanjón e impedía que se pudiera atravesar", detalló el arqueólogo frente a la puerta de Defensa 751. Un lugar increíble nos esperaba del otro lado.
Son más de 3000 metros cuadrados de túneles, en los que 20 años de trabajo permitieron abrir paso por debajo de la superficie.
"Piedra, madera, asfalto. ¡Si me enterraran bajo el pavimento! Piedra, madera, asfalto. ¡Y en una calle del centro! Piedra, madera, asfalto. Casi no estaría muerto." El director del proyecto El Zanjón de Granados, Jorge Eckseen, lee los versos de Baldomero Fernández Moreno y muestra los centenarios trozos de esos materiales encontrados en el predio. "De estos huesos de la ciudad, nosotros desgrabamos la memoria de nuestro pasado -explicó orgulloso-. Le estamos encontrando el sentido a cada piedra."
El programa también tiene una muestra itinerante para alumnos porteños, "La Caja de las Baldosas", que se propone que los chicos interpreten la historia natural y cultural porteña. Las tertulias urbanas móviles por el centro histórico, los concursos, las publicaciones y los videos son otras herramientas del programa. Para conocer el cronograma de visitas y sumarse a la experiencia, hay que llamar a los teléfonos 4372-6714 o 4371-0627.
Por Cynthia Palacios
De la Redacción de LA NACION
Link nota original:
http://www.lanacion.com.ar/701762
